Despidiendo colores de invierno

Este es el color 245 de kiko.  Casi que me lo he puesto una última vez. Ya que es un color muy oscuro y menos acorde a éstas fechas.Me resisto a  dejarlo ya que me encantan los tonos morados.

Ya tocan colores más primaverales. Me encantan los tonos de esta temporada!!  
Tonos pastel

Y mi favorito de esta primavera que estoy deseando ponérmelo y que subiré en cuando lo lleve puesto.
Coral

 ¡Buen fin de semana! y Buena entrada de semana que ésta es un día más cortita!

Los Nervios I

Pongo I porque supongo que habrá un II, III incluso un
IV.  Hoy queda exactamente un mes para mi
boda y los nervios ya están aflorando a base de bien. He estado cotilleando por
foros para saber que “sienten” otras novias esos días antes. Hay infinidad de sensaciones. Las que si tengo claras son las mías.
  • Pesadillas. Me parecía incluso una tontería pero jolín si es
    cierto ehh. Creo que he soñado todas las rupturas posibles con mi chico. Le
    dejo yo, me deja él incluso súper broncas. Discusiones con mi familia,
    discusiones con la suya. Solo pensar que aún falta un mes me da por pensar que
    no deben  quedar muchas pesadillas que
    tener. Pero no creo de ninguna de las maneras que sean dudas. Es tensión pura y
    dura.
  • Perder peso. Yo no he perdido mucho, aún. He empezado a
    perder estos últimos 15 días pero nada exagerado. Supongo que este punto os lo
    podré resolver pasada la boda.
  • Insomnio. Dormir duermo, lo que me cuesta es quedarme
    dormida. Una vez lo consigo duermo de un tirón y descanso. Pero vueltas en la
    cama doy… como una centrifugadora.
  • Problemas digestivos. En mi caso si, yo soy muy delicadita
    del estómago y siempre que me pongo un poco nerviosa lo sufro directamente ahí.
    Hinchazón, molestias e ir al baño a menudo.
  • Madrugón. Aunque sea domingo y quiera dormir hasta las mil
    no hay manera. Me intento quedar en la cama incluso y nunca aguanto más allá de
    las 9.
  • Olvidos. Se me olvidan las cosas. Nunca os pasa que recorréis
    toda la casa en busca de algo y cuando llegas allí no sabes a que has venido?? Pues
    así continuamente.

Supongo que habrá más cosas, pero todavía no tan evidentes
como para recordarlas de primeras y escribirlo aquí. Por eso digo que puede
haber segundas partes.
¿Qué hago para minimizar todo esto? Pues creo que realmente
es algo inevitable y algo por lo que hay que pasar he intentar disfrutar.
Porque es algo que recordarás siempre y contarás y aconsejarás a los demás.  Si veo que me cuesta mucho mucho dormir, cae
alguna valeriana. Mi madre compró un bono de spa para las dos. Que realmente
solo ayuda en ese momento, pero  que
agustito se está.Y nada, mantenerse
ocupada (o se intenta) ya que empieza la cuenta atrás.

Esa odisea que es elegir tu vestido de novia.



 Cuenta la leyenda que
te trataran como una princesa, te imaginas en un gran salón con tus amigas probándote
vestidos mientras bebemos una copa de champagne. Si leyenda… bastante lejos de
la realidad.
Ciertas grandes firmas te sientan delante de un ordenador
para seleccionar los vestidos que quieres probarte. No me pusieron pegas salvo
uno. Directamente me dijo  “este cuesta
6.000€” y  no me lo dejó ni probar. Que
oye… aunque sea por ver  que tal me sienta
un vestido así.  Pues nada, maratón de
probar vestidos seleccionados cada cual más decepcionante en calidad. Vestidos
pesados, incomodos y que pican. “Es que los vestidos de novia son así, total es
solo para un día” y un largo etc de excusas que no me valieron.
Puedo decir que no ha sido en todas las tiendas, pero la mayoría
te meten en un mini probador, te hacen levantar los brazos y te enfundan
vestidos como si fueran sacos. Que poco glamour!!  A pesar de eso yo tuve suerte. Ya que el
vestido que realmente me gustó fue en la primera tienda y el trato fue
fantástico. Tanto que el resto de las tiendas ya no me gustaron nada. Mi
vestido es ligero, la tela es más que suave al tacto y se adapta perfectamente
al cuerpo. Te dejan modificar el vestido y te dan facilidades para realizar las
pruebas. Ya que el vestido lo compré en Barcelona y yo al ser de Ibiza
dependo  hacer viajes (intentar los menos
posibles) y de horarios de aviones.
 Algo tan especial
como es tu vestido de novia  se merece un
trato especial y sobretodo mucho tacto y delicadeza. Sobretodo tacto  J
Eso sí, es cierto que cuando llevas “tu” vestido sabes que
es ESE. Dicen que  se notó en mi cara, el
brillo en los ojos y la sonrisa de oreja a oreja. Gritaron todas un DIEZ!!.  y ese será.

No desvelaré todavía que vestido és. Pero os prometo que
pasada la boda será el primer post que subiré. Palabra.

Me presento

Hay una chica nueva en  la  ciudad 
blogosfera. De Ibiza, a dos meses de cumplir 28 años y a uno de
casarme!.
Así que empiezo este blog en un momento de cambios en mi vida.
Hago esto por mero entretenimiento. Contaré que me va pasando, compartir que
voy aprendiendo, anécdotas del día a día y mi opinión en algunas cosas.
Bueno pues ahí va eso, BLOG arrancando…